Tristán e Isolda: introducción

Por: Rebeca Di Napoli, María José Espinoza y Jhonnairys Hernández.

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Dentro de las obras más representativas que se gestaron en la Edad Media, resulta imposible dejar de lado la leyenda de Tristán e Isolda, una obra cuya autoría se le puede atribuir a unos cuantos, pues no se sabe, exactamente, quién la escribió, pero que sin duda alguna ha llegado a trascender a lo largo de los siglos.

Es posible situarla en el siglo XII, momento en el que alcanzó su cumbre artística entre los anglonormados, y existen distintas versiones, entre las que resulta importante mencionar a Béroul, Thomas de Bretaña, Eilhart Von Olberg y Godofredo de Estrasburgo, siendo este último sobresaliente, pues no solo hizo una traducción al alemán, sino que, además, elaboró una recopilación en el siglo XIII basándose en los primeros tres autores mencionados.

Se han dado, sin embargo, una serie de comparaciones entre las versiones de Thomas de Bretaña y la de Béroul, y esto porque ambas contienen planteamientos que, aun cuando parten de lo mismo, toman caminos un poco diferentes: por un lado, Thomas de Bretaña, quien compuso su obra en 1175 (aproximadamente) desarrolla la historia de una manera más fina y delicada, si se quiere, y en ella prevalece una ética cortesana en la que nada más el amor es absoluto, además de una “cultura heterosexual”, su versión es mucho más apasionada y lo que interesa es la búsqueda amorosa en sí; y Béroul, que compone en 1170 (de nuevo, apróximadamente), en cambio, prefiere ocuparse más en trabajar el lugar que pueden llegar a tener no solo el amor, sino también el deseo dentro de la sociedad, además de utilizar formas que resultan menos líricas.

La historia de Tristán e Isolda terminó recorriendo Europa y generando diversas versiones dependiendo del lugar al que llegara: en Italia, durante el siglo XVI, se dio “Il lamento di Tristano”; en España, mientras reinaban los reyes católicos, se popularizó en forma de romancero castellano; y durante el siglo XX, Ramón Menéndez Pidal hizo “Flor nueva de romances viejos”, donde recopiló una serie de romances españoles.

Esta leyenda se basa en la vida y aventuras de Tristán, hijo de Rivalén, rey de Leonís y Blancaflor, hermana de Marcos, rey de Cornualles; y fue, además, uno de los caballeros de la Mesa Redonda. Y aunque existen diversas versiones, es posible situarlo en la Edad Media, específicamente en el año 1232, y cuyo dominio geográfico respondería a los países celtas en la época de las Cruzadas.

Por otro lado tenemos a Isolda de Irlanda, hija de Anguish, rey irlandés, e Isolda, “la reina madre”. Es ella quien cura las heridas de Tristán cuando este es herido, y sin ella saberlo, ayuda al joven que ha matado a su tío, Morholt.

Para tener una idea acerca del contexto histórico en el que se desarrolla esta leyenda, es necesario remontarnos a los siglos XI y XII, en los que se dio la Segunda Edad Feudal, que viene a ser un momento en el que ya se había consumado el cisma definitivo entre la cristiandad de Oriente y Occidente, lo que genera una nueva distribución en las tierras. También fue un período donde se dan las Cruzadas, campañas militares contra los musulmanes del Medio Oriente que habían conquistado la “Tierra Santa”.

En líneas generales, Tristán e Isolda es una leyenda que cuenta la historia de amor entre estos dos personajes, y una de sus principales características viene a ser el interés por mostrar un idilio entre estos enamorados y que escapa de todas las normas morales, y se basa, más que todo, en los sentimientos de los protagonistas.

Se trata, entonces, de una obra en la que el amor es el protagonista, un amor cortesano y no correspondido: Isolda es la esposa del tío de Tristán, Marcos. Sin embargo, ambos, Tristán e Isolda, estarán condenados a vivir enamorados para siempre, pues tomaron (accidentalmente) una pócima de amor que la mamá de ella había preparado para que se enamorara del Rey Marcos.

Ha sido esta, antes de Romeo y Julieta, una de las historias de amor más populares en los últimos tiempos, en la que se narran todas las imposibilidades y, más aún, dificultades, por las que tienen que pasar los protagonistas para, finalmente, cerrar con la muerte.

Tráiler de película dirigida por Kevin Reynolds (2006).

PDF: Tristán e Isolda (Joseph Bedier).

REFERENCIAS:

-http://www.lanacion.com.ar/1511958-el-triunfo-del-amor-cortes-sobre-la-etica-caballeresca.

-https://lalectoraindiscreta.wordpress.com/2014/10/15/resena-tristan-e-isolda-por-beroul/.

-http://sobreleyendas.com/2011/05/23/la-leyenda-de-tristan-e-isolda/.

-https://www.ecured.cu/Leyenda_de_Trist%C3%A1n_e_Isolda.

-http://www.acantilado.es/cont/catalogo/docsPot/Extracto_La_historia.pdf.

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Un comentario en “Tristán e Isolda: introducción

  1. Buen post, pero tengo dos observaciones importantes que hacer: 1) No se entiende bien la comparación que hacen entre la versión de Thomas de Bretaña y la de Béroul, ¿en qué se distinguen realmente?; 2) Si se trata de posts que exploran la persistencia de Tristán e Iseo en el arte, por qué no identificar las ilustraciones que adjuntan?

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